domingo, 22 de mayo de 2016

El Caballero del Pueblo.

1. Sobredosis de viñetas.
Han transcurrido varios días desde la última publicación. Que sin duda fue la entrada con más visitas desde que abrió este sitio, hace casi dos meses. No sorprende, tratándose de alguien de la talla de Sergio Langer. No fueron pocos los que quisieron enterarse cómo fue que se dio la cancelación su tira y su visión del presente nacional. Para mí fue una gran satisfacción y motivo de orgullo que pudieran hacerlo a través de Al Rescate. Porque ese es uno de los objetivos básicos que me impulsaron a abrir este espacio: tender puentes entre los que disfrutamos de leer historietas y aquellos que las hacen con dedicación. Sobre todo cuando los medios en dónde publicarlas se van achicando cada vez más. Por suerte también hay gente que no se queda esperando a que se abran las grandes puertas y simplemente hace su pequeña revolución cada día. Las editoriales independientes son las que están poniendo lo que hay que poner mientras las grandes casas editoriales prefieren no apostar, vender youtubers como “novela gráfica” o simplemente estarse quietos. Si el fin de semana pasado te diste una vuelta por Dibujados, como hice yo, lo habrás comprobado. Además de poder estar cara a cara con los autores y pasar un muy buen rato, habrás estado en el aprieto de tener que elegir entre tantas buenas cosas que había para llevarse. Entre revistas, fanzines y libros, tuve que dejar varios pendientes para la próxima. Es que ya había pasado por el stand de NHA en la Feria del Libro el fin de semana anterior. Y mis arcas llegaron rápidamente a su límite. Así que entre ambas excursiones, saqué el siguiente botín, que obviamente debe ser tomado como recomendación en su totalidad. A saber: Doppelgänger #3, de Matías San Juan y Pablo Vigo (La Pinta); el recopilatorio de Morón Suburbio, de Ángel Mosquito (La Productora);  Bone Machine Vol.1, de Diego Cortés y Nicolás Brondo (Llanto de Mudo); Lo Blanco del Ojo, de Fernando Calvi (La Pinta); Cena con Amigos, de Rodolfo Santullo y Marcos Vergara (nueva edición, a cargo de Puro Cómic); El Sombra, de Edu Molina (La Duendes); y el tomo integral de Almer, de Manuel Loza, más conocido como Capitán Manu (Atmósfera). Variadito, como podrán ver. Algunos puntos son viejas deudas. Otros, esperados lanzamientos. Y por suerte también, lindos hallazgos. De todos ellos, hoy me detengo en particular en el último. El Almer del Capitán Manu.

2. El camino del Héroe y el aprendizaje del maestro.
Sir Almer, hijo de Brastias, Caballero de la tabla redonda del Rey Arturo. Su amiga Nyneve, además de presentar cada uno de los diez episodios que componen este volumen, nos proporciona sus otros nombres conocidos en Camelot y alrededores. Almer “el sabio”,  Almer “el gentil”, el caballero del pueblo, el escudo
y espada de los oprimidos. Y nos da una pista así de cuál será el hilo conductor entre cada aventura narrada. Algunos de sus títulos también son reveladores en ese sentido. “El frío y el silencio”; “El orgullo”; “La confianza”; “La fuerza”; “El miedo”; “El hambre”. De todo eso parece estar hecho el camino de Sir Almer para convertirse en un verdadero héroe: de virtudes, circunstancias y algunas encrucijadas. Y debe ser eso lo que nos quiere contar el Capitán Manu, que va transitando su propia evolución a la par de su entrañable personaje. Y lo comparte, lo hace visible. Ya sea en los breves comentarios que hace al comienzo de cada capítulo, en el orden de los mismos o en la galería de bocetos que consigna en las últimas páginas. Se  pueden apreciar así los cambios de estilo gráfico tanto en el diseño de los personajes, en la línea, el sombreado, en el uso de las onomatopeyas y también en la narrativa. Nada de esto sorprende si tenemos en cuenta la labor docente del autor quilmeño, tanto en instituciones privadas como públicas. Si estuviésemos hablando de filosofía oriental, diría que este libro resume el aprendizaje del maestro. A mí, en todo caso, es un aspecto de Almer que me encantó. Poder ver ambos lados del mostrador. Además no lo esperaba, yo simplemente me había enganchado con el personaje y quería más aventura. Los dibujos del Capi llamaron mi atención en un par de episodios que había leído en el fanzine Panxarama y en Comiqueando (de hecho, una de esas entregas no está incluida en el libro, es un fanzine aparte que venía con la pre-venta y que me perdí, por lo que supe después). En cuanto me enteré de que salía el recopilatorio, lo puse en mi lista de próximas lecturas.


3. ¿Continuará? 
Como ya dije, los diez relatos van trazando un recorrido, llegando a conformar la unidad que le da sentido al libro. Pero no forman necesariamente un arco argumental. A excepción de “El Hambre”. Este episodio, que se publicó en Panxarama #7, retoma lo narrado en “El Miedo”, constituyendo así el segmento más extenso del volumen. Y con la particularidad de ser un crossover entre Almer y el caballero Erica, personaje creado por El Santa, otro artista de la comunidad Panxa, quien comparte con Manu el guión y dibuja diez de las veinte páginas que dura el encuentro. Luego un episodio más, y final del libro. Y quedan flotando entonces las ganas de una aventura larga de Almer, con más personajes secundarios y algún villano grosso. ¿Tendrá pensada alguna el Capitán? ¿Será posible? Seguramente, o eso espero. Por mi parte, voy a estar pendiente y me encanta que este Almer Integral pase a formar parte de mi biblioteca. Sé que a vos te pasaría lo mismo, vas a ver cuando lo leas.

4.Cómo se sigue.
Como ya puse más arriba, ahora tengo que reponer mis arcas mientras voy administrando el botín. Por supuesto que mucho no va a durar, se lee rápido. Qué problema la lectura intensiva. ¿Cómo hacemos? Creo que ya le encontré la vuelta. Pero por ahora no te puedo decir nada, la próxima te cuento. ¡Nos vemos!


1 comentario:

El Santa Santaplix dijo...

El mundo necesita más de Almer.